QUIEN ENTRE AQUÍ ¡ABANDONE TODA ESPERANZA! CriSishoy: MEZQUITAS ASESINAS (Tenemos derecho a saber cuales son)

20 diciembre 2005

MEZQUITAS ASESINAS (Tenemos derecho a saber cuales son)

Hasta el País comienza a escandalizarse del rápido progreso y radicalización que el islamismo asesino está adquiriendo en España. Lean, si no, este editorial, que pone el dedo en la llaga, pero recula al final -no vaya a ser que a la gente le dé por no ser solidaria. El prejuicio se impone sobre la evidencia: las mezquitas son un peligroso caldo de cultivo de terroristas, aunque al final el editorial se empeñe en mitigar el asco que nos produce la evidencia.
El gobierno ha elaborado una lista de mezquitas peligrosas, de las que se ha demostrado objetivamente sus lazos con el terrorismo islamista. Pero es confidencial. Yo, desde aquí, reclamo que se haga pública, porque los ciudadanos tienen todo el derecho a saber si en la mezquita de su barrio se está rezando a Alah con odio y sed de sangre. Tenemos derecho a saber si al lado de nuestra panadería se está cociendo la harina de la ideología terrorista. ¿Por qué se oculta una información tan valiosa? ¿No tiene el Estado el deber de proteger a sus ciudadanos? ¿No protegen a los terroristas con la ocultación? Si no se hace pública, los buenos ciudadanos tendremos todo el derecho a sospechar de todas y cada una de las mezquitas. Cada mezquita una sospecha. Y así no se producirá nunca una alianza de civilizaciones... (ja).
Por cierto: ¿se han dado cuenta de que cada vez que se detiene a algún terrorista, sale el iman de turno diciendo que ese joven detenido no estaba interesado en la política, sino que solo era muy religioso? ¡Como si los islamistas diferenciaran lo político de lo religioso! Nunca lo han hecho. Por eso resulta tan sencillo que de la religiosidad dogmática surjan tantos ruines ejecutores, que son capaces de asesinar a niños con tal de conseguir el máximo beneficio propio: subir al cielo. Ellos nos matan como si fuéramos la mercancía con la que negocian la salvación de su alma. Y a estos miserables cobardes después les llaman mártires.

<>RUI, EL PEQUEÑO CID<>