QUIEN ENTRE AQUÍ ¡ABANDONE TODA ESPERANZA! CriSishoy: QUÉ ES TERRORISMO (O el vacío conceptual de la política internacional)

29 noviembre 2005

QUÉ ES TERRORISMO (O el vacío conceptual de la política internacional)

Las palabras se las lleva el viento, reza el proverbio castellano. Y en política internacional, qué les voy a contar, mis queridos amigos. Además, si las palabras están huecas como un huevo de navidaz austríaco, entonces no sólo se las lleva el viento, sino que están cargadas de estulticia topmodélica, al estilo de "deseo la paz del mundo y el fin del hambre y de la pobreza."
Una de dos, o la vacuidad de la política internacional es un destino o la sombra de José Luis Rodríguez Zapatero es alargada. Ayer asistimos a la declaración de condena al terrorismo de la Cumbre Euromediterránea.
Naturalmente, no es complicado mostrar que dicha declaración de condena es una memez: ¿cómo se va a condenar algo cuya definición no se ha consensuado? La condena, que aparentaba unidad contra el terror, en el fondo esconde un solipsismo radical: todos condenan el terror porque cada uno tiene su propia definición de lo que es. De esta manera, el aparente éxito de diálogo, según el cual tanto Israel como sus enemigos árabes han convenido en la declaración, esconde en el fondo un profundo fracaso, pues con la condena al terror los árabes condenan implícitamente a Israel e Israel condena a sus enemigos, y por mí y por todos mis compañeros, y por mí el primero. Basta con que cada uno eche mano de su concepto de terror para que la declaración contra el terrorismo sea una acusación de uno contra otro.
Y sun embargo, el solipsismo se hace pasar por acuerdo. Naturalmente: para ello basta con vaciar los conceptos o dejarlos en el limbo de la insignificación. Así, pues, si usted y yo dijéramos: "Condeno la velocidad excesiva" y no nos pusiéramos de acuerdo en el límite y en la noción de velocidad adecuada, los dos estaríamos de acuerdo, en un perfecto consenso, pleno de formalidad, porque el fondo de la cuestión, el núcleo de la cosa, dejamos que cada cual lo interprete a su modo.
Mientras no haya una definición de terrorismo, cualquier condena común no será más que foto, cenas a costa del Erario y miseria político-conceptual.
Blair es consciente de esto: Los ingleses fueron a Barcelona a salvar las apariencias, porque saben que no es posible una declarción de terrorismo hoy por hoy, y que, de haberse conseguido el milagro, sin la concurrencia de EE.UU. y de la ONU, sería igualmente papel mojado.
El problema es que Zapatero no es consciente de eso: es un metafísico de las palabras, y nos quiere hacer creer que con decir "consenso" y "diálogo" ya hay consenso y diálogo. Cree que la mercadotecnia publicitaria es la verdad. Por eso él sólo da mensajes hueros, breves e inconexos, como un anuncio de publicidad. Y no lo digo yo, lo dice él mismo, que torpemente dejó el micrófono abierto para que nos enteráramos de que había que llegar a cualquier acuerdo como fuera. Como si la palabra acuerdo fuera ya un progreso.
La declaración de la Cumbre Euromediterránea, tras toda la verborrea, se puede resumir en esto:
Terrorismo: caca; Terroristas: señores malos.
Como dijo aquel ministro en la época de gobierno del PP, también a micrófono abierto: "¡Manda huevos!"

<>RUI, EL PEQUEÑO CID<>