QUIEN ENTRE AQUÍ ¡ABANDONE TODA ESPERANZA! CriSishoy: ¡LOE OE OE OE! (O negociar con las prisas es mal asunto) 2ª época

18 noviembre 2005

¡LOE OE OE OE! (O negociar con las prisas es mal asunto) 2ª época

No es por llevar la contraria, pero ahora que Zapatero está bajo mínimos, voy yo y me pongo a defenderlo. Pero, ¡ah!, ¡los juegos del corazón son inefables, capaces de llevarnos del odio al amor en un vuelo! Éste que suscribe, confeso e impenitente anti-zapateril, el otro día afirmaba que nuestro Presidente no se limitaría a hacese la foto con los anti-LOE, y que si esto sucedía, sería culpa de los anti-LOE por no haber sabido administrar el caudal de legitimidad de la manifestación. Pues bien, según parece, llevaba razón: No ha habido foto, sino apertura de negociación. Hemos de reconocerlo: Zapatero ha escuchado a quienes desean poner un poco de sensatez en la indigna ley de educación socialista.
Pero, ¡ah! ¡los juegos del corazón son inefables, capaces de llevarnos del amor al odio en un vuelo! Aunque la ingenuidad es un estado natural en mi alma (que vaya usted a saber por dónde anda), a veces se ve sobresaltada por un brusco ánimo crítico. ¿O tal vez es al revés? ¡Oculta es el alma del hombre al hombre como los bolsillos de un pantalón alado! Pues bien, mucho me temo que en esta apuesta de negociación puede haber gato encerrado. Zapatero ha prometido dialogar, no ha dialogado; ha dicho: "De acuerdo. Yo les escucho. Abriremos una negociación. Pero deprisita, eh, no vaya a ser que no se cumpla mi voluntad." La trampa puede estar aquí: Zapatero se comprometió a negociar algunos de los aspectos de la reforma educativa y a que "el tiempo de la tramitación parlamentaria no sea obstáculo para el acuerdo".
Con ello, el astuto malandrín presidencial, lo que hace es reducir el espacio de la negociación. ¿Qué ley se va a tramitar si todavía, se supone, está en período de negociación con la sociedad civil? ¿Quién va a marcar los tiempos: el parlamento o la sociedad civil? No se está mezclando el concepto de negociación de la sociedad civil con el Gobierno con el concepto de enmienda parlamentaria? A mi modo de ver, un genuino diálogo socio-político de la ley debiera ser así: suspender cautelarmente la ley; negociarla con la sociedad civil; tramitarla en el parlamento, en su texto definitivo y consensuado, para que la oposición plantee las enmiendas que considere; ponerla en vigor. El presidente quiere forzar los tiempos de la negociación. Eso no es honesto. ¿Es un diálogo trampa? No se puede tramitar aquello que está por definir. Que mal pensados somos.

<>RUI, EL PEQUEÑO CID<>