QUIEN ENTRE AQUÍ ¡ABANDONE TODA ESPERANZA! CriSishoy: EL BEBÉ REAL (O la lógica de los tiempos determinan que no reine?)

02 noviembre 2005

EL BEBÉ REAL (O la lógica de los tiempos determinan que no reine?)

Acaba de nacer y ya está dando problemas. Al que suscribe no le molesta, a pesar de ser republicano, la existencia en nuestra democracia de una familia real. Sin embargo, considero que los Borbones "fernandean" demasiado, es decir: que suelen anteponer los intereses de los Borbones a los de España. Es decir, que siguen el magisterio del nefando Fernando VII.
No voy a entrar en la cuestión superficial, que como siempre ocupa el debate central, pues ya sabemos que en España el fondo de las cosas queda en segundo plano en favor de lo secundario. Por tanto, nada diré de la estupidez jurídica de mezclar las categorías pre-modernas de la monarquía con las categorías modernas de la democracia.
Sí diré, en cambio, que me han molestado sobremanera las declaraciones del Príncipe de Asturias más propias de un padre preocupado por colocar bien a la nena que de un futuro jefe del Estado. Ha dicho el eximio Borbón:
Es la primera vez que el Príncipe interpela y pone sus "esperanzas" en el Gobierno para que lleve a cabo una de sus promesas electorales: que pueda reinar el primogénito real, con independencia del sexo. Señor Borbón, con la que está cayendo en Cataluña, por ejemplo, y va usted y se permite poner sus esperanzas en que el Gobierno cumpla una promesa hecha para su familia. Esto no es de recibo: el Príncipe no es quien para entrar en esta cuestión. Esto es asunto de la Cortes y de la sociedad civil, que deberá votarlo en referendum en su momento, pero la Monarquía debería callarse, pues son parte privada interesada en el asunto.
Asimismo, queridos amigos, sería peligroso seguir el razonamiento de S. A. el Príncipe de Asturias (o al Príncipe S.A.). Comprendo que con la emoción no midiera la trascendencia de sus declaraciones, pero debe tener cuidado, no vaya a ser que alguno, avispado, le tome la palabra, y le recuerde las propias, y le espete:
"Sr. Príncipe, la lógica de los tiempos han determinado que la familia Borbón en una democracia ya no tiene sentido como una familia superior al resto de ciudadanos, que tiene poder y prestigio por el mérito medieval de la sangre. Lo sentimos, tendrá que empezar a labrarse un currículum... Vamos, que debe abandonar la casa de la democracia"
Tenga cuidado, Sr. Príncipe, que la lógica de los tiempos determina que no hay nada más anómalo que una democracia en la que todos somos iguales por ley excepto una familia de privilegiados que, entre otras cosas, gastan enormes sumas de dinero en su mantenimiento sin el más mínimo control.
Y no se confundan, amigos: el que suscribe considera que la monarquía es una fuente de autoridad muy valiosa, y que por tanto, no debe ser reemplazada, pero conviene recordarle de vez en cuando, que su situación es una excepción que los ciudadanos pueden suspender en cuanto quiera. Sirven a España no al Pardo. Así, que, Príncipe S.A. le conmino a que se calle: si no hace nunca declaraciones sobre el programa del Gobierno, no las haga ahora, cuando le conviene, para "invitar" al Presidente a que cumpla la promesa de colocar a la nena. Los demás ciudadanos no podemos invitar al Presidente a nada; solo confiar en él. ¡Qué suerte tiene usted! ¡Y qué cuidado debería tener cada vez que abre el piquito de papi ñoño que pone, que arrebata el corazón de marujitas soñadoras y periodistas de tres al cuarto de baño!

<>RUI, EL PEQUEÑO CID<>