QUIEN ENTRE AQUÍ ¡ABANDONE TODA ESPERANZA! CriSishoy: QUE SE CALLEN YA LOS MUERTOS (O cómo dejar de ser una sociedad cainita)

26 octubre 2005

QUE SE CALLEN YA LOS MUERTOS (O cómo dejar de ser una sociedad cainita)

No quería entrar en este trapo sangriento. Pero en fin, señores, lo han conseguido. El amigo Berlin y el amigo Exiliado han abordado la cuestión con acierto... (?) Pero es que yo creía que la mejor manera de abordarla era ignorarla (no desconocerla, mucho cuidado).
Mi abuelo era republicano y pesaba 60 kg: estoy pensando exhumarlo para tirárselo a alguien a la cara. ¿Que tengo mal gusto! Pues no veo a los demás hacer otra cosa. Esto lo ha empezado el revisionista resentido de Zapatero y lo han tomado en serio la derecha vergonzante que vive agazapada en España.
¿Por qué ese empeño general en convertirse en ventrílocuos de los muertos? ¿Por qué hablar de la sangre que derramaron? ¿Por pruritos históricos? Entonces hagamos historia crítica. ¿Por justicia histórica? Entonces estamos perdidos. Todos tenemos una víctima guardada en el cajón de sastre de nuestra familia. ¿Ello nos hace dignos de elevarnos en defensores postreros? ¿Vamos a permitir que la gentuza que nos gobierna convierta en un debate cainita lo que debería ser una cuestión dolorosa pero superada por la sociedad civil democrática?
¡Basta ya de ventrilocuos resentidos! Nadie tiene derecho a alzarse en la voz de los muertos, que siempre nos acusan si les dejamos hablar. ¡Hablemos los vivos de nuestra historia, pero no construyamos la perpetua narración del dolor renovado!
¡Amo este país, pero detesto su sentimentalismo y la manía de nuestros políticos de exacerbarlo!
Por eso, quien comenzó el debate es un irresponsable, pero quien lo toma en serio y entra al trapo, tampoco hace un bien.
Para finalizar, voy a hacer una confesión personal: "Yo soy un niño de barrio: ni rojo ni azul. ¿Y ustedes?"

<>RUI, EL PEQUEÑO CID<>