QUIEN ENTRE AQUÍ ¡ABANDONE TODA ESPERANZA! CriSishoy: EJÉRCITO Y POLÍTICA (O la voz de la fuerza como garante de la soberanía)

04 octubre 2005

EJÉRCITO Y POLÍTICA (O la voz de la fuerza como garante de la soberanía)

El ejército ha hablado. Mal asunto. En una democracia normal, las fuerzas armadas no deben hacer más declaraciones que las propias de las que se derivan de sus misiones militares. Pues bien, el general Sanz Roldán ha dicho que el ejército sigue con "gran interés" la evolución del proyecto del Estatut, en cuanto a su incidencia para que España "siga siendo patria común e indivisible de todos los españoles." Desde luego, el general ha hilado fino, pero que muy fino, pero quien tenga oídos para oír, que oiga, ¡eh Zapatero! La "caródtide", digo cariátide, que sostiene al Gobierno lo está poniendo contra las cuerdas, hasta el punto de que la voz censora de la milicia está avisando veladamente a la autoridad política para que no se tuerza. Y yo digo como aquellos prohombres de 1812: La Constitución y nada más que la Constitución. Hemos de ser inflexibles; algún día debe finalizar el prurito constituyente de los españoles; si fuimos capaces de no matarnos en 1975, no demos pávulo a las ávidas sanguijuelas de hoy, ¡eh Zapatero! Me temo que estas sanguijüeles son aun peores que el inútil del antepasado de nuestro Juan Carlos, ese Fernando VII, cuya estulticia borbónica hizo los barros de donde proceden estos lodos. La Constitución y nada más que la Constitución. Eso es lo que han jurados nuestros gobernantes y a ella se han de atener. Esto "interesa" al ejército. Mal asunto, señores. Mal asunto. Porque cuando el ejército se pronuncia tenemos pronunciamiento. Lo que la falta de autoridad de Zapatero no impone, lo defiende la fuerza del ejército. Como decía un parroquiano en un bar de Aluche: "los negros por abajo y los polacos por arriba, nos van a joder a todos. Y Zapatero en el centro, emparedado. Le dará gustito..."

<>RUI, EL PEQUEÑO CID<>