QUIEN ENTRE AQUÍ ¡ABANDONE TODA ESPERANZA! CriSishoy: LA DISCIPLINA DE PARTIDO Y LA DE LOS CUERPOS nO VaN BiEn

15 junio 2005

LA DISCIPLINA DE PARTIDO Y LA DE LOS CUERPOS nO VaN BiEn

Siempre he pensado que un espíritu genuinamente crítico difícilmente y con grandes autocensuras podría militar en partido alguno. Uno de estos inconvenientes es la denominada "disciplina de partido", que constituye un ineludible mal necesario. Sin embargo, dicha fidelidad al grupo ideológico tiene sus límites -que se llaman de conciencia, aunque uno nunca sabe muy bien qué espíritu puede interpelar a los límites interiores de un sujeto. Esto viene a colación por las tensiones internas que está sufriendo el partido socialista (también el PP, pero esto otro día) a propósito de leyes como las del matrimonio homosexual o los procesos de estatutos autonómicos... Así, pues, la senadora socialista por Barcelona, Mercedes Aroz, ha hecho pública su intención de votar en contra de la ley sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, aduciendo razones muy próximas tanto a las de la Iglesia Católica como a las de muchos librepensadores que no tienen claro los objetivos de esta nueva figura legal.
El caso como tal no me interesa tanto como el valor que tiene en cuanto al reflejo de una realidad social: buena parte de los tradicionales votantes del Psoe no entienden la política de su simpático presidente. Sin duda, no comprenden la necesidad de esta ley, pero la censura social que se está ejerciendo, en forma de "libertad de opinión forzosa" está llevando a muchos ciudadanos a no ejercer su derecho al repudio de ciertas leyes, sólo porque se percibe (incluso desde series de entretenimiento) que es políticamente incorrecto y de "reaccionario" criticar algo que en el fuero interno de la mayoría no es deseable. Sólo los católicos se atreven a arremeter contra esta ley. Esto es una lástima: lo ideal sería que se abriera un debate crítico, de tipo jurídico, más que religioso, sobre el asunto, en lugar de centrarlo en la sentimentalidad, como han hecho el redentor Presidente y el redentor Papa. Ambos hablan de cosas tan bonitas como amor, igualdad, naturaleza... Pero una democracia no se hace con preciosos sentimientos político-religiosos vacíos conceptualmente, o cuando menos, discutibles. El matrimonio entre "iguales" debía debatirse desde un punto de vista jurídico esencialmente. Pero, claro, apelando al amor y a la igualdad... Zapatitos se aseguraba una auto-represión general, pues ¿quién se atrevería a arremeter contra cosas tan bonitas? La gente no quiere este tipo de matrimonios. No nos engañemos. La verdad de lo que piensa la gente, aunque es una lástima, se conoce por lo que dicen en privado. Yo no he hablado con todos, pero sí con muchos y se palpa... Los votantes de toda la vida del Psoe empiezan a replantearse si el partido al que votaron les representa, pues no se reconocen en él.
P.D. Para que nadie me tilde de incorrectito, añado aquí un poquito de basura bucólico-conceptual para la galería: "Sí. Yo estoy a favor de la igualdad y del matrimonio y de la adopción, porque son buenas personas a las que les hemos maltratado, y son mu buenos y también dan amor, y toeso..."

<>RUI, EL PEQUEÑO CID<>