QUIEN ENTRE AQUÍ ¡ABANDONE TODA ESPERANZA! CriSishoy: LA TAUTOLOGÍA nO Va BiEn

26 mayo 2005

LA TAUTOLOGÍA nO Va BiEn

La hermosa final de ayer entre el Milan y el Liverpool me ha reconciliado, por unas horas, con el mundo. Así que hoy me limitaré a planterarles unas preguntas, señores míos, en torno a la retórica política sobre el diálogo con ETA: ¿Qué sentido tiene que el Gobierno ponga como condición del diálogo justamente lo que se quiere conseguir con el diálogo? Porque vamos a ver: si lo que se pretende es la entrega de ETA y el abandono de las armas, ¿cómo se les va a exigir que las abandone para empezar a hablar? ¿Es que hay algo de lo que el que suscribe no se ha enterado? Si la condición para el diálogo es la "rendición" (no puede ser otra), ¿cómo es que se les exige a los ejecutores sumarios que se rindan para empezar a dialogar? Si se rinden, piensa uno, entonces ya no hay nada que negociar. El diálogo no tiene sentido cuando su condición de posibilidad se cifra en obtener el resultado deseado antes de someterloa debate. Pues ETA no va a "rendirse" sin más; antes al contrario, hará una "tregua" y negociará. Esto es lo decisivo, que el Gobierno quiere hacernos creer que hablará si abandonan las armas, lo que no dice es si esta exigencia de abandono ha de ser temporal o definitiva. Esta es la trampa que el portavoz de Batasuna ha puesto a las claras amenazando veladamente al Gobierno y a cada uno de nosotros. Caballeros, como dijo Wittgenstein, las tautologías son siempre verdad justamente porque no añaden conocimiento alguno. El error de Zapatero es haber hecho creer a la mayoría de nuestros conciudadanos que había posibilidad de diálogo, porque ETA había cambiado y comenzaba a ceder; Aznar cometió otros errores, pero al menos, en el período de tregua en que gobernó él, jamaás se hizo ilusicones y advirtió de que ETA continuaría matando en cualquier momento. Esta lección es la que impartió en Vallecas ayer la banda de terroristas. No olvidemos que los lapsos de tregua constituyen una arma para los terroristas, en la medida en que el siguiente muerto, además de la sangre, significará el fracaso y el dolor por una esperanza frutrada -justamente por haberse fundado en la ignorancia y en el desconocimiento de los asesino con quienes se trataba.
PD Creo que, mientras escribía, se han pasado los efectos lenitivos de la final de ayer.

<>RUI, EL PEQUEÑO CID<>